El dibujo a línea (2)
"Junto a la línea, como definición geométrica de la forma, la consideración de la incidencia de la luz introduce en el dibujo la percepción y entendimiento de los valores materiales, expresados por la sombra, la textura y el color. Valores cuya utilización en el dibujo, hacen que éste proporcione una impresión más parecida a la de la contemplación de la propia arquitectura.
En todo caso, dentro del dibujo de arquitectura la única variable de la que no se puede prescindir es la figura; "se puede representar un dibujo sin textura, sin color o sin sombra, pero nunca se puede dejar de construir el conjunto de líneas, superficies y volúmenes que componen su materialidad perceptible"(1). Por otra parte, es la figura la que nos da la forma exterior de un cuerpo, por lo cual la diferenciamos de otro.
Es la figura la que hace que la forma dibujada de una arquitectura y la forma de ésta en la realidad sean análogas, esto es "pensables de la misma manera"; y por tanto, la forma dibujada in-formará sin equívocos acerca de la forma real, siempre que se respeten en su construcción las leyes de la geometría. Desde esta capacidad que el dibujo nos da para contemplar en él la misma forma que el edificio real, es como puede entenderse que la arquitectura se logre aprender desde una disciplina ajena a ella."
(1) cfr. SAINZ, J. El dibujo de arquitectura, Madrid 1991, pág. 148.
Texto extraído de El dibujo arquitectónico. Apuntes sobre su desarrollo, Jesús I. San José Alonso, Secretariado de publicaciones e intercambio científico, Universidad de Valladolid, 1997, pág. 23